La distinción entre naturaleza y cultura tiene su origen en Protágoras (siglo V a.C.). Las sociedades primitivas tenían un pensamiento mítico, lleno de tabúes. En la cultura moderna se abandonan los mitos y se buscan leyes. Se diferencian las leyes de la naturaleza de las normativas (las de un Estado). En cuanto a la evolución del pensamiento sobre naturaleza y cultura se distinguen: monismo ingenuo (no se distinguen las leyes de la naturaleza y las leyes normativas), convencionalismo (existe distinción pero el origen de ambas es el divino) y dualismo legal (estas leyes tienes distinta naturaleza y distinto origen).
Las normas se pueden clasificar en hipotéticas (convencionales y no convencionales) y en categóricas (normas morales).
En la naturaleza no hay libertad, la cultura surge a partir de la libertad del hombre. La libertad externa es la capacidad de poder hacer algo sin que nadie lo impida. La libertad interna es la ausencia de determinación interna (es intrínseca al sujeto). Sobre la libertad hay posturas extremas (determinismo: leyes fijas que determinan nuestra conducta, e indeterminismo: nada nos puede determinar) y posturas intermedias (libertad condicionada: no somos totalmente libres pero sí lo suficiente para ser responsables de nuestros actos).
NOTICIA 1
Los mayas perecieron tras cambiar su clima local con malas prácticas agrícolas
Existen varias teorías enfrentadas para explicar la desaparición de la cultura maya, que habitó en el continente americano durante casi tres milenios. Las más recientes imágenes obtenidas por los satélites apoyan la tesis de que fue un cambio climático en su zona el que causó la extinción de esta cultura.
Las últimas fotografías orbitales del centro de interpretación de datos de satélites SERVIR, han mostrado nuevos y sorprendentes detalles del paisaje que habitaron los mayas, las cuales sugieren que este pueblo desarrolló sistemas de canales y complejas prácticas agrícolas en los 'bajos', es decir, las tierras húmedas que rodeaban sus centros urbanos.
La sobreexplotación y deforestación de estos humedales, unida a la agricultura más primitiva de tala y quema que también practicaron los mayas y quizás a un periodo de sequía natural, provocó un aumento de las temperaturas y un cambio en las condiciones climáticas en la zona, las cuales pudieron desencadenar una serie de catástrofes que habrían culminado con el fin de una civilización milenaria. (EL MUNDO, 4/03/2008)
NOTICIA 2
Furtivos, turistas y trampas acechan a los osos pardos del Cantábrico
Furtivos paseándose por zonas protegidas con la escopeta en ristre, oseznos escuálidos por la falta de carne de carroña para comer, corpulentos ejemplares de plantígrados mutilados o con marcas de lazos de acero en el cuerpo
Después de 10 años de batidas por el monte, y con más de 10.000 instantáneas 'cazadas' por las cámaras bajo el camuflaje de un árbol o unas hojas secas, los retratos de estos portentosos mamíferos han ayudado a conocer dónde desarrollan los celos, el estado de salud de las hembras y el índice de supervivencia de sus crías o qué otros animales salvajes comparten el mismo entorno.
"Con este proyecto comprobamos que ni el furtivismo ni los lazos están erradicados, aunque son ilegales. Algunos de estos lazos son para jabalíes, pero el oso cae también en la trampa, como también se envenenan con productos destinados a otros. Las fotos han servido para que se intensifique la vigilancia en la zona", asegura. (EL MUNDO, 5/03/2008)
NOTICIA 3
Científicos australianos afirman que los 'Hombres de Flores' padecían cretinismo
Los pequeños esqueletos con forma humana que se hallaron en una cueva en la remota isla indonesia de Flores no pertenecían a una nueva especie y sus diminutos rasgos se debían probablemente a una deficiencia nutricional, según investigadores australianos.
Los científicos, liderados por Peter Obendorf desde la Universidad de Melbourne, afirman que lo más probable es que los Hombres de Flores padecieran una enfermedad llamada cretinismo o hipotiroidismo congénito, la cual provoca un retraso físico y mental debido a una malformación de la glándula tiroidea.
El motivo de que estos humanos nacieran así pudo ser una deficiencia de yodo y selenio en sus madres, debida a la mala alimentación, a la que se unió la ingesta de alguna planta que las envenenó con cianida.
Apoyaría este argumento el hecho de que los fósiles aparecieron en el interior de la isla, lejos del aporte fundamental de yodo que les habría proporcionado el pescado.
En cuanto a las plantas con cianida, como el bambú, aún se encuentran en la isla de Flores, y las consumen sus habitantes cuando hay sequía y vienen mal dadas, sólo que ahora "las cocinan mejor", indica el investigador, según informa la agencia Reuters.
Los investigadores aseguran, además, que algunas estructuras detectadas en los fósiles, como los huesos del brazo, son iguales que las de los actuales europeos que padecen cretinismo. (EL MUNDO, 5/03/2008)